
Irresistible momento, del que no quiere huir. Irremediable para su alma, ya que se siente conmovida. Ella, una dama que deslumbra lo cautiva como pocas cosas, como una ilusión, o como algo tan real y poco palpable como el Arco Iris. Al verla se sale de su orbita, naufraga en sus pensamientos disfrutando sensaciones indescriptibles, a la deriva en un mar tranquilo, en su propio mar sin resistencia alguna de las olas. Deja de pensar, solo lo inconsciente funciona. Como el canto de las sirenas a los marineros, así de hipnotizado se siente. Pero es por una buena razón. Una razón a la que quizás debería ponerle un nombre, aunque tantas sensaciones juntas no se pueden resumir en una palabra, ¿o quizás si…?.
2 comentarios:
muy lindo, me encanta!
Gracias!!
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